Nubes y meteoros Astur.Leoneses.

Por Javier Martínes de Orueta

El Maravilloso mundo de las nubes. Corría el año 2013 cuando me empecé a aficionar por el mundo de la Meteorología. Lo que más fascinaba de esta ciencia era la rama de la observación: el cielo. Podía pasarme horas contemplándolo e ir viendo como
las nubes iban creciendo, avanzando o desapareciendo. Cuando en octubre de ese año me instalo en León para estudiar el Grado de Ciencias Ambientales tomé la decisión
de investigar acerca de este tema…y ya van cinco años. Cinco años en los que he conseguido recopilar más de 100.000 fotografías las cuales están hechas entre las
provincias de Asturias y León. Cuando me preguntan si las nubes de Asturias y las de León son iguales siempre respondo lo mismo: “No lo son”. Dependiendo de en qué lugar de la geografía española nos situamos son más habituales un tipo de nubes que otras. Yo llevo cinco años observando los cielos de León, día tras día, mes tras mes, año tras año. Gracias a esto en marzo de 2018 tuve la suerte de poder presentar un trabajo de investigación titulado “Nubes características de las cuatro estaciones del año en León” en las XXXV Jornadas Científicas-19º Encuentro Hispano-Luso de Meteorología organizadas por

la Asociación Meteorológica Española de la cual formo parte. En este artículo realizado para el primer número de la revista IBERAE os mostraré una pequeña selección de los distintos tipos de nubes y meteoros que he ido fotografiando a lo largo de estos cinco años, pero también del propio lenguaje que tienen porque, aunque no lo creáis las nubes nos cuentan cosas acerca del tiempo que vamos a tener en los próximos días e incluso en las horas venideras.

Nubes y meteoros. Fenómeno óptico de la Luz Anticrepuscular con 3 segmentos de distintos colores (1º Sombra de la Tierra o segmento oscuro, 2º Cinturón de Venus o Arco Anticrepuscular, 3ºZona superior de la atmosfera iluminada.)

Nubes.
La Organización Mundial Meteorológica define una nube como “un hidrometeoro consistente en partículas diminutas de agua líquida o hielo, o de ambas, suspendidas en la atmósfera y que en general no tocan el suelo. También pueden incluir partículas de agua líquida o hielo de mayores dimensiones, así como partículas liquidas no acuosas o partículas sólidas, procedentes de gases industriales, humo o polvo”. Pero a parte de estas definiciones científicas que son necesarias para comprender que es lo que tenemos realmente flotando en la atmósfera, lo que me llamo realmente la atención era su belleza y las distintas formas que pueden adquirir. En la actualidad existen diez géneros de nubes agrupados en cuatro familias según la altura:

Nubes altas: las nubes de hielo.

Son las nubes que se encuentran a mayor altura, entre los 6 y los 14 km. de altura. Están formadas exclusivamente por cristales de hielo con diferentes formas (aguja, placa, estrella, pero todos con base hexagonal debido a la cristalización del agua). Tienen un color blanco que las caracteriza y un aspecto translúcido dejando pasar la luz solar. Son capaces de crear diversos fenómenos ópticos, como el halo y el parhelio, que dependerán de la posición del Sol, del tipo de cristales y de su orientación. Estos fenómenos ópticos son debidos a la refracción y reflexión de la luz en los cristalitos de hielo por los que están formadas estas nubes. Son las típicas que nos dejan “el cielo enmarañado o velado” como si un pintor las hubiera puesto sobre el cielo ayudándose de su pincel y su paleta. Agrupa 3 géneros:

  • Cirrus. Nubes en formas de fibras (alargadas o enrrevesándose unas con otras), de mechones o rizos de cabellos, de plumas e incluso llegando a adquirir aspecto de esqueletos o ganchos.

Cirrus fibratus. Cirrus que muestran la forma que les caracteriza en forma de fibras alargadas casi rectilíneas.

Cirrus fibratus de la variedad intortus. A diferencia de la fotografía de la izquierda estos Cirrus muestran sus fibras entremezcladas recordando a ovillos de lana.
Fotografías de Cirrus floccus virga. En algunas ocasiones de los Cirrus es común que se descuelguen cortinas de precipitación de cristales de hielo que no llegan a tocar el suelo. Esto es debido a que el aire que está por debajo de ellos está más caliente evaporando los cristales de hielo. Las virgas también suelen tumbarse hacia dirección dominante del viento. En la fotografía dsuperior la dirección del viento sería de derecha izquierda mientras que en la otra sería al revés, de izquierda a derecha.

Cirrus vertebratus. Cirrus dispuestos de tal manera que sugieren vértebras, costillas o el esqueleto de un pez (espina dorsal).
Cirrus spissatus. Cirrus en parches, suficientemente densos e incluso pueden llegar a velar el Sol.
Cirrocumulus stratiformis/floccus. Cirrocumulus en forma de granos o amontonamientos.
Cirrocumulus fluctus. Se trata de unas nubes en forma de ola. Es debido a la cizalladura del viento (distintas velocidades del viento a diferentes alturas, por lo que la velocidad en la cresta de la ola será mayor e ira siendo mejor según bajamos en altura).
En las dos fotografías: Cirrocumulus stratiformis homomutatus. Podemos observar cómo según pasa el avión deja la estela de condensación, la cual va ensanchándose y perdurando mucho tiempo sobre el cielo. Esto ocurre cuando a esa altura hay mucha humedad lo que se traduce en inestabilidad y en un empeoramiento del tiempo (lluvias como en un máximo de 3 días).
  • Cirrostratus. Nubes en forma de velo transparente (incluso no llegándose a notar su presencia) y blanquecino, de aspecto fibroso o liso que cubre totalmente el cielo y que produce generalmente halos (anillo luminoso alrededor del Sol).
En las dos fotografías: Cirrostratus fibratus. Como comentábamos anterior los Cirrostratus son las únicas nubes capaces de crear el fenómeno óptico del halo. Es debido a la refracción de la luz ya que estos están formados por columnas hexagonales de cristalitos de hielo. Se trata de un círculo o anillo coloreado y luminoso alrededor del Sol.
Fenómeno óptico del parhelio. Se trata de manchas intensas de luz blanca o coloreada. También se les llama “falsos soles” porque se disponen a la misma altura del Sol y a ambos lados.
Fenómeno óptico del arco circuncenital.

Nubes medias: la cara y la cruz.
Son las nubes que se encuentran entre los 3 y 6 km de altura. Tienen composición mixta que incluyen cristales de hielo y gotas de agua líquida. Vistas desde el suelo la base es un color gris tirando a pálido. La luz queda amortiguada por lo que los objetos no proyectan sombras cuando una capa de esta familia de nubes tapa el Sol. Esta familia de nubes ya deja precipitaciones. Agrupa 3 géneros:

  • Altocumulus. Nubes blancas o grises, o a la vez blancas y grises, que tienen sombras compuestas por losetas, masas redondeadas, rodillos, etc…y que pueden estar unidas o no. Este género nuboso es el que nos deja el típico “cielo empedrado o aborregado”.
Altocumulus stratiformis translucidus perlucidus. Típico cielo empedrado de Altocumulus. Estas nubes nos indican que en las próximas horas habrá un cambio de tiempo, de ahí la expresión típica: “cielo empedrado,
suelo mojado”.
Altocumulus floccus. Se trata de unos Altocumulus con forma de copos o palomitas de maíz. Es frecuente que se formen durante las mañanas de primavera y verano indicando que durante la tarde habrá tormentas.
Altocumulus lenticularis. Nubes en forma de lenteja, almendra o lente. En ocasiones recuerdan a lo que popularmente se conoce como OVNIS. Esta fotografía está hecha en Asturias. Allí se forman cuando soplan los vientos de componente sur ya que tienen que superar la Cordillera Cantábrica y modelan las nubes con estas formas.
Fenómeno óptico de la Corona Solar. Se trata una o más series de anillos coloreados, con radios relativamente pequeños, concéntricos al Sol. Es debido a la difracción de la luz sobre las gotitas de agua por las que está formada esta nube.
  • Altostratus. Lámina o capa de nubes de color gris-azulado que se extiende por el cielo a modo de sábana llegándolo a cubrir por completo. Estas nubes ya pueden dejarnos precipitaciones que serán muy débiles y de muy corta duración.
Altostratus translucidus. La mayor parte de ellos son lo suficientemente translucidos como para indicar la
posición del Sol (se puede observar perfectamente el disco solar).
Altostratus opacus praecipitatio. Este género nuboso ya puede dejarnos precipitaciones que serán de carácter muy débil y de mi corta duración, en este caso en forma de nieve.
Altostratus mamma. Podemos ver como de la base de este Altostratus cuelgan unas protuberancias que se asemejan a las mamas de los mamíferos de ahí que se les asigne ese rasgo suplementario de mamma.
Asperitas (Altostratus). Se trata de unas nubes que se asemejan a la superficie del mar vista desde abajo.
  • Nimbostratus. Se trata de la nube de lluvia por excelencia. De hecho “Nimbus” en latín significa nubes lluviosas. Es una capa de nubes gris, a menudo oscura, con un aspecto velado debido a que continuamente está precipitando ya sea en forma de lluvia o nieve. Ocupa por completo el Sol.
Nimbostratus preacipitatio. Los Nimbostratus nos dejan precipitaciones de carácter intenso-moderado y larga duración sobre una gran extensión de terreno
Nimbostratus pannus. En muchas ocasiones por debajo del Nimbostratus se pueden observar frecuentemente nubes pannus en forma de jirones o barbas.

Nubes bajas: estratos de nubes bajas.
Esta familia de nubes podemos encontrarla ya desde la superficie del suelo (0 metros) hasta los 3 km de altura. Están formadas exclusivamente por gotas de agua. El color de su base es siempre gris variable (de pálido a gris oscuro). Ocultan por completo el Sol y no permiten que los objetos proyecten sombras. Reducen la visibilidad si se forman cerca del suelo (nieblas). Ocasionalmente dejan lloviznas débiles. Agrupa dos géneros:

  • Stratocumulus. Banco, sabana o capa de nubes, grises o blanquecinas, o a la vez grises y blanquecinas, que tienen casi siempre partes oscuras; compuestas por losetas, masas redondeadas, rodillos, etc…
Estratos de nubes bajas (Stratocumulus) típicos del verano en las costas asturianas cuando soplan los vientos de componente norte que vienen con recorrido marítimo cargados de humedad.
  • Stratus. Capa de nubes generalmente gris, con una base relativamente uniforme, de la que pueden caer llovizna. Cuando el Sol es visible a través de la capa, su contorno se distingue claramente. También pueden presentarse en forma de jirones deshilachados.
Nieblas de irradiación (Stratus nebulosus opacus) típicas en León durante el invierno bajo la influencia de
potentes anticiclones
Nube cascada. Se produce cuando el aire húmedo es empujado por la ladera norte (Barlovento), enfriándose y produciéndose la condensación. Al descender por la ladera Sur (Sotavento), el aire se calienta.

Nubes de desarrollo vertical: algodones de azúcar y coliflores.
Su base se encuentra habitualmente por debajo de los 3 km. Parte de su estructura puede ocupar la franja altitudinal de las nubes medias o incluso de las altas llegando a los 14 km de altura. Están formadas tanto por gotas de agua como por cristales de hielo, los cuales presentan en su parte superior. Se forman por convección (fenómeno típico de primavera y verano). El Sol calienta durante el día la superficie de la Tierra de forma desigual y esta, eleva la temperatura de la capa del aire que está en contacto con dicha superficie, favoreciendo su ascenso por menor peso que el aire circundante. Estas nubes tienen unas formas que las caracteriza haciendo muy fácil su identificación. Los Cumulus toman formas de algodones de azúcar, coliflores y torres (torrecúmulos) mientras que los Cumulonimbus adquieren formas de yunque, setas u hongos.

  • Cumulus. Nubes aisladas, en general densas y con contornos bien definidos, que se desarrollan verticalmente en forma de protuberancias, cúpulas o torres, y cuyas partes superiores convexas se parecen frecuentemente a una coliflor. Las partes de estas nubes iluminadas por el Sol son, en su mayoría, de un blanco brillante; su base es relativamente oscura y casi horizontal.
Cumulus humilis/mediocris. Cuando veamos que los Cumulus a media tarde sean igual de largos que de
altos son indicadores de buen tiempo. En esta fotografía podemos ver como tienen un aspecto de algodones de azúcar.
Cumulus congestus. Por el contrario, muchas veces con el paso de las horas y del día estos se van desarrollando y tomando altura dando lugar a las nubes de tormenta. En esta fotografía podemos ver otras formas que adquieren los Cumulus cuando están más desarrollados: formas de coliflores y de torres.
  • Cumulonimbus. Nube maciza y densa, con un desarrollo vertical considerable, en forma de montaña o enormes torres. Parte, al menos, de su cima es normalmente lisa, fibrosa o estriada, y casi siempre aplastada; esta parte se extiende a menudo en forma de un yunque o de un vasto penacho.
Nubes cumuliformes debidas al intenso calor (convección) y características de la primavera y del verano en Asturias y León. En estas dos fotografías se pueden observar las formas características de yunque, seta u hongo. Otro detalle que se puede observar es como su cima de aplana. Esto nos indica un límite existente en la atmósfera: la tropopausa. A partir de los 14 km de altura la Tª empieza a aumentar lo que impide que el Cumulonimbus siga desarrollándose hacia arriba.
Cumulonimbus arcus preacipitatio. Con la palabra “arcus” designamos a una base del Cumulonimbus con forma de curva muy bien definida (arco o bóveda). Esta forma curva con frecuencia presenta una densa protuberancia en forma de largo rodillo denso y amenazante, al otro lado de la cual se encuentra la precipitación.
Cumulonimbus mamma.
Serie de 4 fotografías de una tormenta que afectó a la cuidad de Gijón la tarde del 30 de Abril. Se trataba de una tormenta que se adentró dirección mar-tierra.
  1. Meteoros.
    La Organización Mundial Meteorológica en su “Atlas Internacional de Nubes y Meteoros” los define como: “Un fenómeno observado en la atmósfera o sobre la superficie de la Tierra, que consiste:
    1) Una SUSPENSIÓN.
    2) Una PRECIPITACIÓN.
    3) Un DEPÓSITO de partículas líquidas, acuosas o no, o de partículas sólidas.
    4) Un fenómeno de la naturaleza de manifestación ÓPTICA o ELÉCTRICA.”
    Se clasifican en:
    a) HIDROMETEOROS (PRECIPITACIÓN, ESCARCHA, NUBES, NIEBLA/NEBLINA).
    b) LITOMETEOROS (CALIMA, OTRAS PARTÍCULAS EN SUSPENSIÓN).
    c) FOTOMETEOROS (HALOS, PARHELIOS, ARCOIRIS…).
    d) ELECTROMETEOROS.
    A lo largo de estos cinco años he podido fotografiar algunos muy curiosos que muestro a continuación:
Cencellada (hidrometeoro) que consiste en agujas o escamas de hielo y se tiene que dar con niebla engelante (Tª por debajo de 0^° C).
Calima (litometeoro) que consiste en partículas secas en suspensión proveniente del Sáhara dejando en el cielo.
Arcoíris primario y secundario (en el que se invierte la secuencia de colores debido a que hay dos refracciones y dos reflexiones. También se puede observar una zona oscura entre ellos la cual se conoce como “banda oscura de Alejandro” o “Banda de Alejandro”. Esto es debido a que por debajo del ángulo del arcoíris no se desvía ningún rayo, de ahí que esa región permanezca oscura
  1. Bibliografía.
  • Organización Meteorológica Mundial: Atlas Internacional de Nubes, Volumen I y II.
  • Marcel Costa, Jordi Mazon (2009): Conocer Las Nubes. Lectio Ediciones.
  • Martin Vide, Javier; Grimalt Gelabert, Miquel y Francesc, Mauri (1996): Guía de la atmósfera. Previsión del tiempo a partir de la observación de las nubes. Edicions El Medol.
  • Instituto Nacional de Meteorología y Ministerio de Medio Ambiente (2004): Las nubes, las maravillosas nubes.
  • Quirantes Calvo, José A.; Gallego Poveda, José A. (2011): Atlas de Nubes y Meteoros. La Editorial de Ureña, Castilla Tradicional, S.L.; Cantabria Tradicional, S.L.
  • Häckel, Hans (2004): Guía de identificación de nubes. EdicionesOmega.
  • Costa, Marcel; Mazon, Jordi (2006): Nubes y fenómenos meteorológicos. Clasificación, identificación. Ediciones Geoestel.
  • Schaefer, Vicent J.; Day, John A (1983): Guía de campo de la atmósfera. Ediciones Omega.
  • Watts, Alan (2008): Predicción instantánea del tiempo. Ediciones Tutor, S.A.
  • González Fernández, Roberto (2017): Clasificación, cifrado y descripción NUBES Y OTROS METEOROS vistos desde el Observatorio Meteorológico de Oviedo y su entorno. Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Agencia Estatal de Meteorología.

Javier Martinez Orueta
Técnico en Medio Ambiente. Intérprete y Educador Ambiental. Miembro de la Asociación Meteorológica Española (AME) y de la Asociación de Comunicadores de Meteorología (ACOMET). Experto responsable de la sección “Fenómenos Atmosféricos” en BIODIVERSIDAD VIRTUAL ( https://www.biodiversidadvirtual.org/ ) .
Miembro del jurado de los concursos de fotografía de que organiza en cada estación del año la AME y una de las dos personas encargadas de administrar la página web de fotografías ( http://fotometeo. ameweb.org/index.php ). Mi labor investigadora desde hace 5 años (2013) es observar el cielo y las nubes, estudiar sus formas y sus cambios;
y como la observación de ellas puede tener aplicación para un pronóstico de tiempo a corto plazo. Participé en 2018 en las XXXV Jornadas Científicas de la AME-19º Encuentro Hispano-Luso pudiendo exponer una conferencia (“NUBES CARACTERÍSTICAS DE LAS CUATRO ESTACIONES DEL AÑO EN LEÓN”) y un
poster (“NUBES Y METEOROS ASTUR-LEONESES”). Experiencia dando charlas, conferencias y talleres sobre mi trabajo titulado “El lenguaje de las nubes” en distintas Universidades de España (Universidad Complutense de Madrid, Autónoma de Madrid, Ourense, Salamanca…), en Jornadas Científicas, en Centros de Interpretación de la Naturaleza y otros espacios (Clubes de Prensa, Casas de Cultura, Institutos, Museos Marítimos…). Si quieres ampliar algunas de las explicaciones del articulo no dejes de visitar nuestro canal de YouTube donde Javier a dejado varios vídeos explicativos.

Canal Iberae “Listas de reprodución Iberae nº1 Javier Martínez”

Todas las fotografías incluidas en el articulo están realizadas por Javier Martínez.

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